lunes, 9 de abril de 2012

BIENVENIDO A ÑAMCELONA. UNA CIUDAD DE MALCOMER, BIENCOMER Y MUCHAS SORPRESAS

Cuando los tópicos no se cumplen en una ciudad, algo está pasando.
Barcelona se vende como ciudad gastronómica y son pocos los restaurantes que verdaderamente merecerían entrar en un listado de calidad.
Fuera de Barcelona la gente se imagina que la comida aquí es tipo 'Ferrán Adrià', es decir, platos minúsculos y caros, y nada más lejos de la realidad.

En Barcelona las cosas no son como en el resto de ciudades españolas.
Prueba de ello son estos descubrimientos que he podido hacer:
- las mejores pizzas artesanas no se encuentran en un italiano ni en un argentino, sino en un paquistaní.
- las mejores bravas no son las de Casa Tomás ni las de restaurantes turísticos, sino las de un bar cutre y casposo en el antaño terrorífico Barrio Chino.
- las mejores tapas no están a la orilla del mar ni en los bares de diseño, sino en dos tascas de una calle donde las mafias del Este planean sus robos o los trileros discuten por las ganancias.
- los mejores bocatas no son de ninguna franquicia sino de una panadería de un barrio pijo.
- los mejores platos de cordero no son de ningún asador, sino los de un paquistaní de aire setentero.
- los mejores woks no son los de ningún oriental de lujo sino los de una vulgar cadena de take away.

Estos y otros contrasentidos forman el batiburrillo de una Barcelona que gastronómicamente muchos presumen conocer, y de la que se pierden los mejores secretos.
Lo mejor es ir probando restaurantes, dejarse llevar no por las decoraciones y velitas (que son señal casi siempre de alto precio y pequeñas raciones) sino por los platos y los precios, y pensar que a un restaurante se va a comer lo que normalmente no cocinamos en casa (porque si no, ¿pa que salir?) y que no debemos pagar un ojo de la cara por ello, ni sentirnos tratados fríamente por el personal (como si nos hicieran un favor trabajando, cuando deben su existencia a nuestro dinero).
En la búsqueda de sorpresas, de hallazgos, de nuevos sabores y versiones, de cocina sencilla sin tonterías, he estado 'ruteando' por los restaurantes y bares de Barcelona con algunas amigas que también son amantes del buen comer. De las sorpresas y las desilusiones, del buen trato o de la mala leche de los empleados, y de los precios y la calidad, va este blog. De buenas experiencias y de abusos. De felicitaciones y de hojas de reclamaciones.
Os revelamos aquellos restaurantes y bares que conocemos, cómo fue la experiencia, los puntuamos, y te damos la opción a que los conozcas sin prejuicios y añadas tu opinión y tu valoración.
Hemos ñamceloneado los últimos años.
Ahora queremos hacerlo contigo.
Bienvenid@ a Ñamcelona.